Sabía de antemano que ir a ver 2012 era una fatídica decisión, pero a veces en mí gana la necesidad de sentirme parte de un todo, de tocar de pies a tierra y de verme rodeada de algo que no es el país de las baldosas amarillas en el que suelo vivir; así me ayudo a resituarme en la realidad.
La experiencia me deparó varias paradas que, aún siendo de tránsito común para la mayoría de espectadores, a mí me hizo sentirme como una turista del mundo de los multisalas. No es necesario decir que son pocas las ocasiones en las que acudo al cine para ver una película que no sea en su versión original –y ahí ando harto cabezota sólo dando mi brazo a torcer cuando consigo negociar con mis amigos que si vemos TAL doblada, TAL CUAL será en VOSE-, pero hay películas que o bien no tiene distribución en las salas minoritarias de versión original o, simplemente, apetece disfrutar con un sonido que sea algo más potente que el que disponen en estos cines. Así me fui a ver la última de Emmerich en un multisala de mi ciudad y me encontré de bruces con un espectáculo cirquense que (y juro que no es ironía) hizo mis delicias. Porque seré franca: lo que más me interesó de la película fueron los audiocomentarios del pequeñajo de la fila de atrás que, con dos o tres añitos que debía contar, no paraba de preguntar el porqué de todo (como hacía Monzó) y ofrecer posibles respuestas, absolutamente inventivas, a sus propias preguntas. A media película, además, disfruté de otro renacuajo que subía y bajaba las escaleras de la sala harto aburrido ante tal desmadre de película de catástrofes. Los padres, nerviosos porque el pequeño molestara a los otros espectadores, decidieron plantarse en las primeras filas mientras el niño jugaba con las butacas. Y yo, absorta, no paraba de plantearme qué era lo que había llevado a esos padres a llevar a su hijo a tal película.
Recuerdo las primeras palabras que me hicieron saber que había ocurrido algo grave en las Torres Gemelas de Nueva York: “Parece una película”. Mi hermano entró en la cocina para anunciar al resto de la familia lo que acaba de ocurrir con esas precisas palabras y una sonrisa entre atolondrada y nerviosa. La línea que separa la realidad de la ficción es cada vez menor. Vemos muertes en el cine y en los telediarios; vemos violencia en las series y en los programas de actualidad; vemos insultos en las películas y en las franjas infantiles de la televisión. Pero ayer se me encogía el corazón al ver que aquellos padres se olvidaban de que quizás una película de dos horas y media, sobre catástrofes y apocalipsis, un lunes noche, no era la mejor opción de ocio para sus hijos. Empezando por su duración (ya es complejo sentar a un niño a ver un filme de hora y media), siguiendo por el horario nocturno y siguiendo por la historia del filme. Oyendo al pequeño preguntar por qué el humo perseguía al avión, o por qué el señor negro mayor estaba llorando (al enterarse de que su amigo había llamado demasiado tarde a su hijo para disculparse) no paraba de plantearme lo difícil que resulta la educación de un niño y cuán inconscientes somos al creer que o no se enteran de nada o se olvidarán de lo que ven. Hasta hace dos semanas no fui capaz de ver Poltergeist porque de pequeña vi a Carol Anne enfrente del televisor diciendo “Ya están aquí” y me quedé tan impactada que incluso hoy, con 27 años a mis espaldas, se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Los niños se enteran de las cosas, no nos engañemos (¿verdad, Mar?) y pensar que si no entienden algo es bueno, es ser un irresponsable porque precisamente de la falta de entendimiento nacen los fantasmas. Sí, me gusta la sangre en el cine. Sí, aguanto la violencia física en una película aunque la psicológica no tanto; pero creo que es importante que hagamos el esfuerzo de separar lo que es ficción de lo que no lo es. Un accidente de coche en la autopista de entrada a nuestra ciudad ES real. Detrás de ese momento de morbosidad al querer mirar lo-que-sea-que-haya-para-ver hay una familia que acaba de perder a un ser querido. Hay unos amigos que echarán siempre de menos a uno de los suyos. Hay una vida (cuando no más) que ha acabado. Si no empezamos a ser conscientes de ello, nos dejarán de afectar las cosas hasta tal punto que el propio cine dejará de tener sentido. El arte morirá al no tener público al que emocionar. Nosotros moriremos como seres humanos y habremos vuelto a nuestro estado más puro: el de animales.
No quiero ser aguafiestas pero quizás todo eso está más cercano de lo que parece. Al fin y al cabo ya hay gente que es incapaz de emocionarse con Rutger Hauer o con Charlot. Porque gracias al cine y a la capacidad de emocionarnos, nosotros también hemos visto cosas que nadie creería. Hemos visto atacar naves en llamas más allá de Orión. Hemos visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Y si seguimos así, todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Y esa sería la hora de morir. Nosotros y el cine.
Peor aún, ¡hay gente que no lloró con Wall·E!
"...de la falta de entendimiento nacen los fantasmas." Chapeau, Mónica. Me guardo esa frase y la reivindico como resumen de tu excelente texto sobre como dejamos de entender realidad y cine como soportes distintos.
Ahora bien, no emocionarse con Chaplin no implica disfrutar del mal ajeno, aunque sé que tu texto protesta ante el sentido inverso a lo que digo.
Y de paso, pongo en duda al culpable que señalas, ya que la deshumanización parte del mismo creador. Todos sabemos cómo televisión, cine, medios, etc pueden alterar la realidad que percibimos, habituándonos a la crudeza en la imágenes, con lo que me cuesta mucho cargar al espectador con la responsabilidad de sensibilizarse en un mundo que le insta a lo contrario.
Sin ir más lejos, ¿te parece que 2012 tiene algún tipo de sensibilidad hacia los hechos que narra? ¿O la muerte está al servicio del mero espectáculo?
1 saludo y de nuevo enhorabuena!
PD: Y vabch!
Joder, que mal rollo me ha dado la parte final Mónica, con perdón...pero no me jodas con lo del fin del cine que me tiro al metro xD. Es que eso te pasa por ir a ver 2012!!!, jeje.
Por cierto, un día hablaremos del tema Vose en el cine. Yo también lo prefiero pero mirándolo friamente no es mejor que el doblaje, más que nada porque en los subtítulos hay tantos errores de interpretación como los hay en el doblaje, con lo cual solo ganamos la entonación del actor. Y se te olvida que los subtítulos estropean la imagen. Con lo cual ganamos la actuación vocal del actor por una parte, pero por la otra perdemos en dos sentidos, interpretación del texto e imagen. Mal que me pese he llegado a comprender que no es mejor la Vose que el doblaje, por mucha tendencia que se tenga a pensar eso.
Lo mejor...la Vo sin trampa ni cartón, pero claro, cuando son coreanas o japonesas está jodida la cosa xD.
Saludos!....y tengo que contarte una cosa que me hace ilusión :)
A mí sólo se me ocurre que... menos mal que a Madrit no le dieron las Olimpiadas del 2012, porque habría sido todo un coitus interruptus con tanta serie de catastróficas desdichas! Y lo que es peor, seguro que Gallardón querría arreglarlo después!
Besos!
Redrum, tengo claro que primero les toca a los creadores cambiar eso pero prefiero señalar a los círculos en los que me puedo incluir que a aquellos en los que no puedo hacer nada. Aunque tienes razón, me ha quedado muy un discurso muy derechoso pero por aquí no se pasean directores a quienes lanzarles el guante, como mucho "wannabe-director"s ;) así que me toca dirigirme a los espectadores.
Iván, prefiero que me corrompan parte de la imagen a que me capen el trabajo de dicción de un actor. Eso lo tengo claro. Y sobre los problemas de interpretación..., ¿tú lees los libros en su idioma original? No seamos finos, la interpretación es una solución a medias pero es la única viable ante el multilingüismo. Piensa que tal y como lo planteas el tema se queda en un: si no entiendo la lengua, no veo la película. No nos pasemos tampoco de puristas.
Sabes mi e-mail, muchacho, cuéntame lo que tengas que contar!
No, si yo prefiero la vose también eh. Solo digo que realmente es lo mismo, perder dicción o interpretación de las palabras/corromper imagen pensada por su creador (cuando se crea un plano uno no piensa en unas letras chafando la parte inferior de la imagen xD). Que vamos, no veo mejor la vose que el doblaje, aunque yo prefiero lo primero. Y tienes razón en lo de los libros, también en parte es una corrupción del sentido original.
Luego te escribo cuando vuelva de mi sesión de dirección artística-decorados (espero no dormirme :P)
Hasta luego! y por cierto....Ten Skies es cine o no al final? xD
Umm demasiados aduladores veo por aquí...es brooooma!
1. Ya te dije que el inicio suena pretencioso, aunque lo hagas como crítica a ti misma.
2. Yo hubiera dicho a esos padres que controlaran al niño...no pago por ver circo cuando voy al cine
3. VOSE o no VOSE...yo soy partidario de la comodidad y del ahorro de desplazamiento, o sea que si estoy en las oficinas que estan al lado de los cine boliche (ahora cerrados por reformas) y hay alguna peli que quiero ver pues allí que me meto y veo la película en V.O. Si estoy en casa voy al cine que tengo a 200 metros de casa y las veo dobladas. Aunque he de reconocer que siempre tengo la impresión que me pierdo algo cuando veo películas con subtítulos porque he de repartir mi atención en dos cosas a la vez y mi neurona da para una. Es decir me da la sensación que me pierdo algo del plano, alguna expresión facial del actor, de manera que la mayoría de las veces la versión subtitulada se queda para la revisión del film en la comodidad del hogar y el botón de pause si es necesario.
4. Tus argumentos sobre la muerte del cine, son demasiados topicos y típicos, casi impropios de la sofista que llevas dentro y fuera.
Mientras no baje la nave espacial a tierra, mientras los vampiros no causen el pánico en la ciudad, mientras la gran ola no nos alcanze, mientras...el cine seguirá estando vivo, como la literatura, la música...otra cosa será ver cuántos seguimos yendo al cine, a conciertos o leyendo...y si los que seamos no dan para mantener el chiringuito nos montaremos nuestras propias historias...aunque algunas serán más concisas que otras...las mías por ejemplo (aunque este comentario pueda dejar entrever lo contrario).
Paseaba el otro día por el corte inglés de francesc macià cuando...(uy eso es otra historia)
3. Venga acabo yo esa otra historia:
"Paseaba el otro día por el corte inglés de francesc macià cuando..."
...la gilipollas de Mónica (a quien adoro y odio a partes iguales) me vio y no me saludó. Yo no me di cuenta porque soy un empanado de la vida, pero luego ella misma (tonta, la chica, que se pensaba que yo no iba a querer hacerle sentir mal durante los próximos tres años) me lo dijo. Si soy franco... ¡¡menos mal que no me vio!! Porque aunque le dije que estaba allí para comprarme el nuevo CD de Sabina, en realidad fui a comprarme el del ricitos de oro Bisbal. ¡¡Menuda vergüenza si me llega a ver!! Aunque ella me dijo que estaba buscando The wire pero seguro que andaría pidiendo la última temporada de "El internado".
¿Qué tal lo he hecho? XD
2. Pues yo me lo pasé teta.
1. Suena pretencioso porque tú siempre me viste pretenciosa, aunque luego tuvieras que comerte las palabras, pequeñín! ;)
PD: Deja que me adulen que, especialmente algunos, no están muy por la labor últimamente!
3. no lo has hecho mal del todo...menos concisa de lo que deberías eso si :P
2. Eso es porque la peli te interesó poco
1. quién te ha dicho que me comiera mis palabras? alaaaaaaaaa
P.d. adulen a Mónica que le quedan tres años de sufrimiento por su acción en el corte inglés
p.d. Pues oye el bisbal se parece mucho al Sabina...de hecho ahora lo estoy escuchando...me engañaría la dependienta del corte inglés...
firma: un empanado de la vida
(yo a mi bola) por cierto, este año no toca pasarte por Xixón? Que no Chinchón, tierra de buena comida, etc.
Muy interesante comentario, y si es autenticamente increible las decisiones descerebradas que toman algunos padres a la hora de llevar a los pequeños al cine. Por ejemplo cuando fui a ver "Moon", una familia llevo a dos niños de como 4-6 años imaginar como se lo pasaron....